Estaba yo entrando en el baño a arreglarme un poco o a hacer quien sabe qué. En realidad no tenía un motivo fijo. Solo actué. Mi cuerpo, de algún modo u otro, quería entrar en ese lugar, por una causa bien distinta a la que la humanidad está acostumbrada.
Solo sentí un cosquilleo antes de avalanzarme sobre ella con una sonrisa.
-¡¡HERMANA DEL ALMA!!
Por supuesto, estaba pensando en su persona, como tantas muchas otras veces.
Y de ese modo...
me quiso obsequiar con su presencia.
Y así, cogida a ese cuerpo medio borroso, cerré los ojos feliz.
.

Mi mejor amiga eres tú~



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