Acababa de pasar un ente a un velocidad insuperable. Era Flash, de eso no cabía la menor duda. De pronto se paró delante mio.
-¡Flash!
Fui hacia él en un intento por abrazarlo y algo más, pero se apartó dejando solo que tocara su cuerpo con mis extremidades superiores. Y es que estaba al parecer ocupado haciendo su función de super-héroe, lo cual es totalmente comprensible.
Pero de pronto, apareció un remolino que se acercaba más y más, hasta que me absorvió y no dejaba de dar vueltas.
-¡Socorroooooooooo Flaaaash!
Si hubiera contado el tiempo que tardó desde que lo llamé hasta que hizo su acto de aparición, estoy convencida de que no superaria el par de segundos.
Me encontraba yo en sus brazos, mientras corría, y sentía el placer de la velocidad sumado a la calidez de su cuerpo.
Cuando nos detuvimos, completamente a salvo al fin, nada pudo impedirme que llevara a cabo mis deseos.
No fui la única en acercarse, ni tampoco en actuar.
Con su hermoso traje escarlata, Wally y yo empezamos abrazándonos, con un contacto permanente de los labios.
Estoy en lo cierto al afirmar que sentía como aquellas ropas nos daban cobijo, mientras nosotros metidos seguíamos.
Notaba su piel en contacto con la mia. Nuestros cuerpos totalmente unidos.
Aquel tacto tan cálido... ¿cómo olvidarlo? Era genial...
Y llegó el momento de proseguir y se lo hice saber.
Porque él es por encima de todo, un caballero, que jamás haría nada que a una dama molestase.
Y lo que sea por complacerla.
"Un perfecto equilibrio armonioso"
Wally no se opuso cuando le avisé. Es más... era como si lo deseara también.
Había estao esperando aquel día, y al parecer, no había sido la única.
Me sentí tan bien.
Serena, Tranquila, Relajada, Contenta, Excitada...
Me percaté de pronto de un objeto extraño que se dirigía hacia nosotros y aparté a Wally, con la suerte de que no me dio a mi. El segundo no lo vi venir y lo golpeó.
Ya no había nada más. '¿Qué podría haber sido aquello?'
Llevé a Flash hacia un rincón en el que encontré una fuente de agua que al parecer era curativa.
Mojé una toalla pequeña y se la puse en la frente. Al parecer le sentó bien.
Pero yo caí de pronto.
¿Y qué?
Él estaba conmigo. Él me cuidó. Él me ayudó. Él me había salvado. Él y yo jugábamos como niños.
Y vi de pronto aquella escena, vestido él de príncipe y yo de princesa, a lo chibi, pendiente uno del otro mutuamente, y siempre siempre
juntos.
.
[· My super-hero ·]



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