Había estado pacientemente esperando el momento. Al fin, muy animada la recibí, con una amplia sonrisa.
Pero pasó distinto a como me lo había esperado.
Me mandó al principio una mirada de 'me alegra tanto verte', pero que cambió de pronto a otra totalmente distinta mientras se iba. Solo pude verla durante unos segundos. Como aquel que recorre su camino, volteándose delicadamente, mientras sigue andando sin detenerse.
-¿Por qué? Después de lo que esperé...
-Está bien. -oí de pronto a mi lado.
Era mi hermana que al parecer había estado observando y por lo visto en aquella ocasión entendió todo mejor que yo. Alegre y tranquila prosiguió con su explicación.
-No has de preocuparte por nada. Solo dale tiempo, date tiempo. Estoy segura de que pasará como quieres.
De alguna forma aquellas palabras me dieron el apoyo moral que necesitaba en ese preciso momento. Tras un intenso suspiro, sem e dibujó una cálida sonrisa.
-Seguiré esperando...
Momentos después descubriría que la teoría de mi hermana era cierta, porque el tesoro que brilla así me lo hizo saber. Justo en ese mismo día, aunque no la pueda ver. Esa hora que ansía y deseo llegará, lo sé.