Inicios borrosos aun cuando con un mojado trapo intentas crear un espacio sombreado con colores claros mientras con tu pensamiento incesante cuya utilidad es mucho más provechosa construyes pequeños soles que ora pueden servir, ora mueren entre tantas tinieblas.
Pero quien no tema el más oscuro de los rincones, envuelto en matorrales venenosos, con puntiagudas espinas rígidas, hallará en él el más sorprendente, maravilloso e inimaginable campo de florecientes rosas, las cuales esperan la llegada del citado dichoso valiente ser.
En este apartado rincón de la pradera, los espíritus libres podrán pasearse para escuchar historias. Se trata nada más y nada menos que relatos con auténtica veracidad, tomando como tal lo visto y sentido mientras permaneces quieto en un cuarto no demasiado grande, completamente a oscuras, y con la única compañía de un par de seres inmóviles que permanecen a tu lado. Vivencias de una pequeña niña, ansiosa de seguir experimentando y plasmando lo con los ojos cerrados sentido, cuando la ciudad de su alrededor descansa envuelta en un gran velo más bien opaco.
Y con todo dicho, las palabras se terminan por el momento.
Y quien guste... está invitado a escuchar a la pequeña ilusionada, que ahora sonríe entre neutralidades y piensa en lo más sencillo y absurdo que cualquier persona podría imaginar.
Pero quien no tema el más oscuro de los rincones, envuelto en matorrales venenosos, con puntiagudas espinas rígidas, hallará en él el más sorprendente, maravilloso e inimaginable campo de florecientes rosas, las cuales esperan la llegada del citado dichoso valiente ser.
En este apartado rincón de la pradera, los espíritus libres podrán pasearse para escuchar historias. Se trata nada más y nada menos que relatos con auténtica veracidad, tomando como tal lo visto y sentido mientras permaneces quieto en un cuarto no demasiado grande, completamente a oscuras, y con la única compañía de un par de seres inmóviles que permanecen a tu lado. Vivencias de una pequeña niña, ansiosa de seguir experimentando y plasmando lo con los ojos cerrados sentido, cuando la ciudad de su alrededor descansa envuelta en un gran velo más bien opaco.
Y con todo dicho, las palabras se terminan por el momento.
Y quien guste... está invitado a escuchar a la pequeña ilusionada, que ahora sonríe entre neutralidades y piensa en lo más sencillo y absurdo que cualquier persona podría imaginar.




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